La implantación de VeriFactu y de la futura Factura Electrónica obligatoria marcará uno de los mayores cambios en los sistemas de facturación de las empresas españolas durante los próximos años. Aunque ambas normativas suelen confundirse, afectan a aspectos diferentes y tienen calendarios distintos.
En este artículo resolvemos las dudas más habituales para que puedas preparar tu empresa con tiempo y comprobar si tu software de facturación está preparado para los nuevos requisitos legales.
¿Tengo que hacer algo ya?
La respuesta corta es sí.
Tras el aplazamiento de los plazos de la Ley Antifraude, la obligación de utilizar un sistema de facturación adaptado a VeriFactu está prevista para 2027. Salvo nuevas modificaciones normativas, las sociedades sujetas al Impuesto sobre Sociedades deberán cumplirla a partir del 1 de enero de 2027, mientras que para autónomos y el resto de contribuyentes la fecha prevista es el 1 de julio de 2027.
Esto significa que todavía no es necesario realizar cambios urgentes, pero sí conviene empezar a planificar. Cuanto antes conozca una empresa cómo le afectará la normativa y qué adaptaciones necesitará su software de gestión, más sencilla será la transición.
¿VeriFactu y factura electrónica son lo mismo?
Probablemente esta sea la duda más habitual y la respuesta es no.
Aunque ambas iniciativas están relacionadas con la digitalización de los procesos administrativos, cada una tiene una finalidad diferente.
| VeriFactu | Factura electrónica |
| Forma parte de la Ley Antifraude. | Deriva de la Ley Crea y Crece. |
| Regula cómo debe funcionar el software de facturación para evitar que borren o cambien datos. | Regula el intercambio electrónico de facturas entre empresas y profesionales. |
| Busca garantizar la integridad, conservación y trazabilidad de las facturas. | Busca agilizar los procesos administrativos y contribuir a reducir la morosidad. |
En otras palabras, VeriFactu afecta al funcionamiento del sistema de facturación, mientras que la Factura Electrónica establece el formato y el modo en que las empresas intercambiarán sus facturas.
Comprender esta diferencia es fundamental para evitar confusiones y tomar decisiones acertadas.
¿Mi programa de gestión servirá?
Dependerá de que el fabricante del software adapte su solución a los requisitos establecidos por la normativa.
Las empresas no tendrán que convertirse en especialistas en legislación, pero sí deberían confirmar con su proveedor que el programa evolucionará para incorporar las funcionalidades necesarias cuando corresponda.
Más allá de emitir facturas, los sistemas deberán cumplir una serie de requisitos técnicos relacionados con la integridad de la información, la trazabilidad de los registros, la conservación de los datos y otros aspectos definidos por la Agencia Tributaria.
¿Tengo que enviar todas las facturas a Hacienda?
Esta es otra de las dudas que más incertidumbre genera.
La respuesta es que VeriFactu no significa automáticamente que todas las empresas tengan que enviar todas sus facturas a la Agencia Tributaria.
La normativa contempla distintas modalidades de funcionamiento para los sistemas de facturación. Lo realmente importante es que el software cumpla los requisitos técnicos exigidos y que permita trabajar conforme a la opción que corresponda en cada caso.
Por este motivo, resulta recomendable evitar informaciones simplificadas o mensajes alarmistas. A medida que se acerque la fecha de aplicación, cada empresa deberá conocer cómo le afecta la normativa y qué configuración debe utilizar su programa de gestión.
Hemos realizado una serie de artículos y webinares a cerca de las dos normas. Puedes ver de forma mas detallada la información en los siguientes enlaces:
- Sistema VeriFactu: Qué es. Como funciona y cuando implementarlo
- VeriFactu 2025: Cheklist de preparación y beneficios ocultos para tu empresa
- La ley Antifraude ya está en vigor: ¿Tu software de gestión está preparado?
¿Qué pasa si espero al último momento?
La experiencia demuestra que los mayores problemas no suelen aparecer por la normativa en sí, sino por la falta de planificación.
Actualizar un software es solo una parte del proceso. También es necesario comprobar que los procedimientos internos siguen funcionando correctamente, formar a los usuarios y realizar las pruebas necesarias antes de comenzar a trabajar con las nuevas funcionalidades.
Cuando muchas empresas intentan adaptarse al mismo tiempo, es habitual que aumente la carga de trabajo de los departamentos informáticos y de los proveedores de software. Por eso, preparar la transición con antelación siempre ofrece más tranquilidad y reduce el riesgo de incidencias.
¿Cómo prepararse sin cambiar toda la empresa?
La adaptación a VeriFactu o a la futura Factura Electrónica no debería entenderse como un proyecto para empezar desde cero.
En la mayoría de los casos, lo importante es trabajar con un software de gestión que evolucione junto con la normativa y con un proveedor que mantenga la solución permanentemente actualizada.
Además de cumplir con las obligaciones legales, esta evolución suele traducirse en mejoras que benefician a la gestión diaria: procesos más automatizados, mayor trazabilidad de la información, reducción de errores y una administración más eficiente.
Más que afrontar un cambio impuesto por la normativa, muchas empresas aprovecharán esta etapa para modernizar y digitalizar su forma de trabajar.
¿Cómo puede ayudarte GAIA?
En GAIA seguimos de cerca la evolución de la normativa para que nuestros clientes no tengan que preocuparse por interpretar cada cambio legal.
PRODUCTOR cumple con la normativa.
No obstante, la normativa cambiara mas de una vez durante los próximos años.
Por eso mas importante que cumplir con la legislación es contar con un software que evolucione con ella. En GAIA trabajamos para que los programas PRODUCTOR incorporen cada actualización normativa de forma integrada, permitiendo a nuestros clientes seguir centrarse en sus negocios sin preocuparse por los cambios legales.
En resumen
VeriFactu y la Factura Electrónica son dos obligaciones diferentes que convivirán en los próximos años. Aunque todavía existe margen para prepararse, este es un buen momento para resolver dudas, confirmar que tu software de gestión esta adaptado a las nuevas leyes o que evolucionará conforme a la normativa y planificar la transición con tiempo suficiente.
La mejor decisión no es esperar hasta que llegue la fecha límite, sino contar con un proveedor tecnológico que acompañe a la empresa durante todo el proceso de adaptación.
Si necesitas asesoramiento personalizado en GAIA estamos encantados en atenderte llamanos

